21 octubre, 2019

Por qué Uruguay dejó irse a tres hombres acusados de secuestro y enojó a Paraguay


Tres ciudadanos paraguayos acusados de secuestro y requeridos por la Justicia de su país –Juan Arrom, Anuncio Martí y Víctor Colman– se fueron de Uruguay el martes 8 a las 14 horas, en el vuelo 6012 de Iberia –con destino final a Helsinki, Finlandia y con escala en Madrid, España–, usando documentos provistos por el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur). El gobierno de Finlandia les concedió el refugio y actualmente los tres están en la capital española esperando al vuelo de conexión, según informó el diario paraguayo Última Hora. 

Arrom, Martí y Colman fueron procesados en Paraguay en noviembre de 2001 por el secuestro María Edith Bordón de Debernardi, quien fue liberada a los 64 días tras el pago del rescate en enero de 2002, cercano a US$ 1 millón. De Debernardi es la esposa de un reconocido empresario paraguayo de la construcción, Antonio Debernardi, quien fue quien negoció entonces con los secuestradores.

La investigación de la policía paraguaya constató que el secuestro fue orquestado por la asociación de izquierda Partido Patria Libre, que años después pasó a ser el grupo criminal Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP), que se presume sigue una linea ideológica asociada al marxismo. El expresidente paraguayo, Horacio Cartes, creó en 2013 la Fuerza de Tarea Conjunta (FTC) encargada de combatir al EPP, al que se le atribuyen 64 muertes y decenas de secuestros desde hace más de una década.

Arrom, Martí y Colman vivieron refugiados en Brasil durante 17 años. La concesión del estatus de refugiados en Brasil se produjo tras alegar presuntas torturas por parte de las autoridades de Paraguay para, supuestamente, reconocer su autoría en el secuestro.

En paralelo, dos de ellos –Arrom y Martí– llevaron al Estado paraguayo ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CorteIDH) para rendir cuentas por esos presuntos hechos. Sin embargo, en junio de 2019 ese organismo absolvió a Paraguay de toda responsabilidad por considerar que no había pruebas suficientes de las acusaciones. 

Unas semanas después, el Comité Nacional de Refugiados de Brasil (Conare) revocó la condición de refugiados políticos a los tres hombres, y el ministro de Justicia de Brasil, Sérgio Moro, corroboró esa decisión, luego de que ellos apelaran lo resuelto por el Conare. 

Los tres acusados huyeron de Brasil y el gobierno uruguayo les concedió el refugio. El director de Inteligencia del Ministerio del Interior paraguayo, Carlos Benítez, dijo en julio a Efe que desconocían cuándo se había producido el ingreso de los tres a Uruguay, pero sospechaban que se había dado a lo largo de ese mes. En Uruguay Arrom, Martí y Colman eran ciudadanos libres, según dijo a La Nación el fiscal paraguayo Federico Delfino. 

Este miércoles, la Cancillería paraguaya convocó al embajador uruguayo en ese país, Federico Perazza, para que dé explicaciones de lo que pasó. Perazza no respondió a las llamadas de El Observador. 

El vicecanciller paraguayo –Antonio Rivas Palacios– le había transmitido a Perazza que, al tratarse de un “delito común”, no correspondía que estos tres ciudadanos recibieran el asilo político. En el comunicado, el ministerio paraguayo agregaba que “no debían ser susceptibles del reconocimiento de la condición de refugiados” y señalaba el fallo de la Corte Interamericana de Derechos Humanos que rechazó el pedido de los tres ciudadanos. Sin embargo, la jueza Blanca Rieiro les otorgó el asilo político de todos modos, según informó La Nación. 

Por otra parte, Interpol desactivó en julio la alerta roja que pesaba sobre Arrom, Martí y Colman. Por eso probablemente no habrá impedimento para que se refugien en Finlandia. Para desactivar el código, Interpol se basó en el artículo 2 de la Ley de Interpol, que busca garantizar los derechos consagrados en la Declaración Universal de Derechos Humanos de 1948, según informó Última Hora. 





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